martes, 9 de septiembre de 2014

A guardar, a guardar...

Estaba leyendo distraída y de pronto ...boletín informativo, noticias, guatsaps 'estás bien?'... es muy exótico el como de pronto todo se vuelve desorden. El orden esta bien, siempre es bueno tenerlo, siempre y cuando aquel no sea a partir de la desdicha de otros. Por ejemplo en mi casa (me pasé pa barza, corrijo: la de mis papás) el orden del living estaba bien, se veía lindo y limpio, pero sentarse en él nos establecía en el incómodo mundo de la inseguridad y el temor, eran sillones blancos entonces si nos instalábamos allí no podíamos comer, ni tomar té, osea, en definitiva, no podíamos hacer nada (es cierto, en mi familia comer y tomar Té lo es todo); nos íbamos a comedor y allí éramos nosotros. Ese orden impositivo y autoritario no nos venía bien a la mayoría de los habitantes de mi hogar (mi antiguo hogar), pero no por ser un 'orden' en sí, si no porque era ese orden el incómodo. Desordenar porque si, no tiene ningún sentido, a mi modo de ver, en algún momento debe venir la mami de uno a cantar 'a guardar, a guardar, cada cosa en su lugar', y sino, si a usted no le cantaron eso cuando pequeño, hay dos opciones: o se volvió un ser autoritario, que decora interiores sin llevar a concurso público familiar el color de los sillones; o anda por ahí dejando juguetes tirados, poniendo de malas a la gente que se encuentra con ellos, causando más de alguna caída y claro esta, generando odio gratuito contra las personas que quieren desordenar pero para volver a ordenar.

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